#postdelosmartes

Dos primaveras después.

“Las rupturas del corazón se desvanecen (desaparecen), pero eso lleva alrededor de un año más de lo que uno espera, y para el momento que efectivamente sucede, ya no te importa lo suficiente como para darte cuenta.”

Eso mismo me dijo mi amigo Axito por whatsapp en octubre de 2013.

“Es una frase de John Mayer”

“Nunca lo escuché. Qué tema es?”

“No, no es una canción. La leí en un blog”.

Copiar. Pegar. Guardé la frase en mis notas del celular, más desesperanzada que crédula, pero dispuesta a borrarla cuando lo entendiera necesario.

 

Pasó un año.

El 23 de septiembre de 2014, una primavera después de haber salido por primera vez con *la persona de la ruptura en cuestión*, escribí acá el que tal vez sea uno de los textos más tristes que escribí en los últimos años.

Es que me habían mentido. Ya había pasado casi un año de no verlo, casi un año de no hablar con él (en verdad de que él no me quisiera hablar a mí) y aún me daba vueltas por la cabeza: él, su cara, su departamento, los días juntos, todo.

No es que lo siguiera queriendo, o que quisiera volver a verlo. Era simplemente que aún no había superado esa ruptura por completo. Aún me acordaba, y me dolía, me deprimía y me destrozaba a diario (aún cuando no quisiera admitirlo)

John Mayer me había estafado. Axito también.

 

Pero, al mismo tiempo cerraba ese texto de septiembre de 2014 con algo de ¿esperanza? (o ilusión) y parte de un texto de Silvina Giaganti que había leído unos días antes:

“La primavera es promesa renovada, y la vida siempre vuelve a dar nuevas chances. Cruzo los dedos, por esas nuevas chances. Y en un año les cuento.”

 

Y de repente hoy me doy cuenta que es 29 de septiembre.

Que la primavera empezó hace más de una semana, y que me había olvidado por completo de haber escrito ese texto.

Que John Mayer al final no me mintió: superar una ruptura lleva efectivamente un año más de lo que uno puede llegar a imaginarse, pero eventualmente sucede, y de verdad, ni te das cuenta que eso sucedió.

Que Silvina Giaganti tenía razón: La primavera ES promesa renovada y la vida SIEMPRE vuelve a dar nuevas chances.

Y que mi amigo Axito me dijo una frase muy triste y desesperanzadora (en su momento) pero muy real.

 

Acá estoy, reportándome un año y unos días después, tal como les prometí.

Y sí, ya borré ESA nota del celular.

 

Es real. La primavera es promesa renovada, y la vida vuelve a dar nuevas chances.

¿En un año me cuentan?

 


 

Nota: hace ya varios años cuando me preguntan “Y que te gustaría ser (cuando seas grande)?”, respondo: “Escritora”, y sin embargo pocas veces escribo textos que me animo a que otros lean.
Con el “cambio” del blog, me animé a sumar algunos posts con más texto que imágenes, bajo el nombre de 
los #postdelosmartes. Pueden ver todos los anteriores posts de esta “sección” haciendo click en este link.

Estos textos pueden tener algo, mucho, poco o nada de verdad. Cualquier similitud con la realidad, es pura coincidencia. O no.


16 comentarios

  1. Casi siempre tus escritos de los martes, coinciden con mis etapas de vivencias.
    Cuando empecé a seguirte, y leer, fueron por esos posts que llenaban en cierta parte algunas cosas, y sobre todo darme cuenta de otras. Hice click y volví al 23/09/14 y bueno me leí también, y de ese tiempo para acá, por supuesto que pasó mas de un año y bueno, la primavera es promesa renovada para mi también.

    *Me hiciste suspirar jodido*
    Te abrazo.

  2. Flor !.. Estaba leyendo y pensando que habías sufrido esa desilusión y luego dije es martes! post de los martes ! Quizas esto sea verdad, o no. Aunque yo pienso que tienen mucho de realidad estos post. Pienso igual, queremos olvidar y cuando llega el día que no nos importa, no nos damos cuenta. A mi me pasó alguna vez, eso de sentirme mal aunque no quería volver con esa persona, creo que es lo que uno invierte, tiempo, afecto, adaptarse y luego.. fin se termina todo.
    Me dio mucha risa lo de “John Mayer me había estafado” .
    besos,

  3. me acuerdo perfectamente de aquel post de septiembre pasado y en como pense lo triste que debias estar para escribirlo. me alegra ahora q todo haya pasado y q ahora estes nuevamente enamorada y sea correspondido.

  4. Nada que ver con nada, pero hay alguna forma de que los links que compartis se abran directamente en pestaña nueva? Me molesta como los tenes configurados ahora.

  5. Flor! Lei el post, me encanto, fui al link del otro y me encuentro, con que en ese mismo post, te había comentado contándote mi situación, un año después puedo decirte que no varió mucho, pero tengo la esperanza de que lo haga y entendi que mas alla de las cosas que nos pasen, seguimos vivos, seguimos viviendo y tenemos que aprender de eso!
    Un beso! En un año te cuento jaja

  6. que buen post, como para cerrar una historia por fin. también empecé a seguirte porque leí ese post “una primavera después”, en ese momento pasaba por algo muy parecido, y al leerlo sentí que me entendías, porque así lo haya hablado con mis amigas más cercanas, nunca pude ser del todo sincera con ellas y conmigo, de que casi un año después, no lo había superado… pero sí, el tiempo pasa, y si se puede superar 🙂 ahora es un recuerdo bonito, aunque sea un extraño de nuevo en mi vida.

  7. ¡Hola Flor! Es la primera vez que te comento, siempre te leo y te dejo de leer… Y es que cuando vuelvo, me doy con tus post de los martes. ¿Causa o Casualidad? Tal vez los dos.
    Estoy re para atrás, es la primera vez que sufro ‘tanto’ y me cuesta salir de una ruptura. Leo, incluso escribo en mi blog, y tengo todos los sube y baja esperables de las etapas del duelo… Pero todo en el mismo día, es como que te ves hermosa y a los cinco minutos te sentís el peor fracaso de la tierra.
    En fin, voy a seguir-te y poner dicha frase en mis notas. Sé que de todo se sale y todo cambia, sólo es necesario un poco de tiempo. Mil gracias por el post ?
    Besitos.

    1. Mmmmm, creemos en las casualidades? 😛
      Yo te digo algo: sí yo pude, se puede! No es que lo mio haya sido algo tremendo o que sea un ejemplo de nada. Soy simplemente una persona normal que se enganchó “hasta las manos” con alguien y que sufrió y lloró un montón, y hoy digo “WOW, se puede”.
      Besos, y abrazos enormes <3
      Me contás en una primavera?

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