By Jenn Mico

Melbourne.

¿Sabés en qué parte del Mundo es ilegal usar shorts rosados los domingos después del mediodía? En el mismo en el que los niños no pueden comprar cigarrillos pero sí podrían fumarlos.

Por negocios o turismo, por un mes o una escapadita, para celebrar o para superar una situación de angustia, viajamos. Sea por el motivo que sea, lo importante es entender que prepararse para un viaje significa mucho más que hacer la valija y pensar a quién le dejamos el perro. De hecho, es conveniente llegar a destino un poco antes de tocar el suelo con nuestros zapatos.

landscape

Road trip. Si bien hay bastante para hacer en la ciudad de Melbourne (Galería Nacional, el Melbourne Museum, La Biblioteca Estatal de Victoria, La Antigua Prisión de Melbourne), a aquellos que predispongan de una estadía larga, les recomiendo explorar los alrededores -y no tanto. El consejo va dirigido principalmente a quienes gusten del vino y/o del trekking. Existe una generosa oferta de bodegas y Parques Nacionales. Ph: Jennifer Micó

¿Cómo llegar antes de llegar? No estoy pensando en la teletransportación ni en ninguna técnica basada en el poder de la mente. Me referiero a cuestiones menos intangibles pero definitivamente más pragmáticas. Preguntas que es recomendable hacerse antes de comprar el pasaje:

  • ¿Hay que sacar Visa?
  • ¿Necesito vacunarme?
  • ¿Se puede tomar el agua de la canilla? (Y, ¿puedo usarla para lavarme los dientes, lavar frutas o enfriar bebidas con hielo?)
  • ¿Hace frío? ¿Es época de tifones (o cualquier otro fenómeno climático)?
  • ¿Cuál es el valor de la moneda local?
  • ¿Debería protegerme de algún insecto particularmente peligroso?

Para responder estas preguntas, basta con dedicar una tarde frente a la pantalla de la compu y dejar que Google (páginas oficiales, foros y blogs) haga su trabajo. Por supuesto, también recomiendo la visita a un médico del viajero: siempre es bueno tener un chequeo de nuestra salud actualizado y recibir consejos que nos eviten o permitan sortear cualquier inconveniente que pueda sorprendernos durante el viaje. (Y, para aquellos que no acostumbran tener un kit de primeros auxilios, la excusa de un viaje es una buena oportunidad para inaugurar uno).

Cook's Cottage

Mudanza extrema. La cabaña del Capitán Cook fue construída en Inglaterra, en el año 1755. Esta que ven aquí, es su cabaña sólo que no está en Inglaterra sino en Australia. Hacia 1934 fue trasladada, ladrillo por ladrillo, a Melbourne y allí quedó desde entonces. ¿Es su visita recomendable? No, realmente. Es una casa-museo pequeña que tiene un jardín y dos anfitriones con vestimenta de época. Creo que su historia, el hecho de que haya sido construida, desarmada y nuevamente construida (¡en otro país!) es muuucho más interesante que el lugar en sí. Ph: Jennifer Micó

Hoy, dedico el post a la importancia de estudiar las leyes que rigen en el lugar al que viajamos. No es cuestión de estudiar de tapa a contratapa la Constitución de cada país. No estoy haciendo una campaña para reclutar juristas especializados en derecho internacional. Mi planteo es mucho más relajado y apunta afamiliarizarse con las normas, restricciones y multas de nuestro destino.

A T E N C I Ó N :  M U E R T E  P A R A   L O S   T R A F I C A N T E S   D E   D R O G A S  B A J O   L A   L E Y   D E   S I N G A P U R

es el texto que se lee en la tarjeta de embarque. También en Singapur, desde el 2004, está prohibido importar chicle (a excepción de aquellos que tengan un valor terapéutico). Tocar el botón equivocado en el bus de Londres te puede costar 100 libras. En Hong Kong, cada vez son más los espacios públicos en los que está prohibido fumar y, de hacerlo, la multa puede llegar hasta los $5000.

Cuando estamos fuera de casa, meter la pata puede ser una tarea sencilla y bastante costosa. Así, los invito a conocer algunas regulaciones de Australia:

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LA foto en Australia. Estas casitas, cada una con un diseño propio, son icónicas de las playas de Melbourne. Ph: Jennifer Micó

1. DRESS CODE. Muchas veces, averiguamos cómo debemos vestirnos para ir a determinados bares, restaurantes, o funciones de teatro. Sin embargo, no es muy casual que investiguemos las costumbres de atavío de la sociedad a la que viajamos. En Victoria, por ejemplo, es ilegal usar shorts rosas los domingos después del mediodía. Tampoco se pueden usar zapatos de fieltro negros ni betún en la cara del mismo color. No queda claro cuál es el problema con los pantalones rosados. Sí, en cambio, explican que tanto la ropa como los accesorios (¿y el maquillaje?) negros están asociados con el procedimiento típico de un ladrón de casas. El dato curioso es que, conversé con expertos en la industria de la moda y todos coincidieron al afirmar que lo característico del atuendo de una mujer promedio de Melbourne es el color negro: “De pies a cabeza y cada día, eligen el negro.” Y, hey! si quieren conocer la moda de Melbourne, pueden ver el Coolhunting que hice.

metegol asador

A gas. En la foto de la izquierda no hay un metegol sino una típica parrilla australiana. Iván en acción (der.). La carne de vaca allá es muy rica y también sugiero las hamburguesas de canguro. Ph: Jennifer Micó

2. LICENCIA PARA FUMAR. Los niños y el cigarrillo no son una buena combinación. Esto queda claro en la ley que rige en Australia, donde fumar en un auto donde viajan menores está prohibido. Sin embargo, hay otra ley que puede resultar menos evidente para los extranjeros: un niño no puede comprar cigarrillos pero sí podría fumarlos.

árboles williamstown

Árboles en Williamstown. Si estás hospedandote en el centro de la ciudad, te va a resultar muy sencillo visitar lugares como Williamstown: el tren es una gran opción para llegar rápido y, de paso, disfrutar del viaje. Ph: Jennifer Micó

3. REWARD! Si perder las llaves, el celular, la tarjeta de débito/crédito o un hijo es algo que puede pasar cerca de casa, ¿por qué no debería sucedernos cuando estamos en un lugar nuevo? De hecho, extraviar objetos o personas puede ser todavía más fácil estando de viaje. Es normal: prestamos atención a cosas que, generalmente, hacemos de forma automática como por ejemplo, saber qué colectivo tomar o en qué estación de subte bajar. Si tenemos suerte, y creemos saber dónde puede estar lo que acabamos de perder, basta con regresar a ese punto, buscarlo y encontrarlo. El consejo es, si están en algún lugar tan particular como Australia Meridional, no ofrecer nada a cambio de ayuda, a menos que alguien les pida una retribución. Allí, anunciar una recompensa sin que nadie se acerque a preguntar por ella, implica una multa de hasta $500.

Explanada del puerto

Paseo marítimo de Melbourne. Ph: Jennifer Micó

4. NO TAN PET FRIENDLY. Cada vez son más los lugares en los que se permite a los dueños ingresar con sus mascotas. Pero, atención a los viajeros con ganas de explorar en compañía de sus perros (¡¿o cabras?!): en Victoria, es ilegal conducir el auto con un perro o una cabra en un lugar público.

koala

Koalas. Se alimentan con hojas de eucalipto y eso les da energía suficiente para estar despiertos durante unos pocos momentos de corta duración, sea por la mañana como por la noche. Se calcula que duermen un promedio de 20 horas por día y el atardecer es cuando están más activos. El de la foto, es un koala de la reserva en Philipp Island. Aunque todos sabemos que el lugar está destinado a los koalas, encontrarlos no es fácil: los árboles son altos y ellos suelen estar en la parte superior. Además, dado que están durmiendo, se acurrucan y permanecen quietos. Ph: Jennifer Micó

5. Alegres, borrachos o pobres. Es natural que, en algún momento del viaje den ganas de conocer la vida nocturna local. También sobre esta cuestión es necesario consultar las leyes porque aquí emborracharse en un pub puede costar, además de varias botellas de alcohol, una multa de hasta $500.

chinatown

Chinatown. Las primeras casas de huéspedes donde se alojaban los mineros chinos datan de 1855. Dos años después, los habitantes de esta nacionalidad ya representaban el 6% de la población de Victoria. Todavía hoy se pueden ver locales y restaurantes asiáticos, que están en los alrededores de Little Bourke Street desde 1901. Ph: Jennifer Micó

6. EN BICI, EN CASCO. Al igual que en las capitales del Mundo, en Melbourne hay bicicletas públicas y bicisendas. A diferencia de muchas ciudades, aquí es obligatorio llevar un casco al usarlas y por eso, en la mayoría de las estaciones de bicicletas, podemos encontrar varios. Y, si no hay, será mejor adquirirlo en el almacén más cercano porque todos llevan sus cabezas cubiertas e ir con los pelos al viento sería demasiado evidente, arriesgado y caro!

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Traje de baño. Entre las opciones de trekking por Australia, es posible combinar montañas con playa. En invierno, no pasa nada si se olvidan de poner la malla pero revisen dos o tres veces tener la rompevientos a mano. Además de unos pantalones térmicos debajo de los de alta montaña, completé el outfit con unos zapatos que me llenaron de felicidad desde el primer momento en que los vi: tienen una suela 4×4 y acero en la punta. Los compré en un local para obreros. Ph: Jennifer Micó

A excepción de la última, encontré todas estas normas en unas veinte páginas diferentes dedicadas a las leyes más curiosas de Australia. La lista es casi siempre idéntica y, en algunos casos, también están en el mismo orden. No las había leído antes de viajar, como recomiendo en esta nota. Comencé a investigarlas, después de ver tantos carteles alrededor de la ciudad alertando no sólo sobre las prohibiciones, sino también sobre la posibilidad de ser multado en caso de infringirlas.La que más me sorprendió fue la prohibición de andar en bici en algunos parques.

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Canguro en el aire. Luego de ver varios ualabíes, una especie de canguro pequeña, finalmente pude encontrar y fotografiar un canguro. Sería fantástico, pero no van saltando por la ciudad de Melbourne, sino que están en áreas de Parques Nacionales. Son animales súper curiosos y hábiles: a mucha velocidad y con una liviandad asombrosa, cuando caen del salto, lo hacen apenas tocando el suelo (lo necesario para volver a elevarse en el aire). Ph: Jennifer Micó

En Australia, no tuve problemas. En Londres, casi los tengo. Recién llegada al aeropuerto, quise tomar el bus. Como la puerta estaba cerrada, toqué el primer botón que vi. Inmediatamente, comenzó a sonar una alarma, la puerta se abrió y un policía con cara de muy malo me preguntó cuál era la emergencia. No tenía idea de qué me estaba hablando. Después, entendí que el botón no era para abrir la puerta sino para detener el bus en caso de emergencia. Acostumbrada al diseño de colectivos en otras ciudades europeas, donde los botones sí sirven para dar aviso a los conductores que alguien quiere tomar el bus, no leí las (pequeñas) letras que indicaban la función de este botón en particular. Por algún milagro desconocido, logré que el policía me perdonara las 100 libras de multa. Desde ese día, jamás volví a ponerme primera en la fila de la parada del colectivo.

Mi esposo es ruso, yo argentina y migramos cada marzo desde Buenos Aires hacia el Este, haciendo múltiples paradas en el medio. Mi vida está llena de malos entendidos y aprendizajes. Seguramente por eso es que me gusta ponerme en contacto con exploradores que quieran intercambiar sus historias. Los estoy esperando:¡escribanme! 🙂

Jenn

Pd: El próximo post será sobre Londres, según los londinenses. ¿Toman mucho té? ¿Nunca llegan tarde? ¿Son hipócritas? Estos y otros clichés sobre los ingleses, evaluados por ellos mismos.

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