Antonella AdazziAutores Invitados

De la cabeza: 5 errores comunes al lavar el pelo y sus soluciones

  • ERROR: Aplicación de shampoo en pelo seco.

Debemos admitirlo, a todos nos ha pasado: estamos apuradxs, entramos a la ducha y aplicamos el shampoo rápidamente con el cabello todavía seco. Los componentes que tiene este producto (sobre todo los de marcas no profesionales que se consiguen en cualquier farmacia) son casi en su totalidad para eliminar grasitud y suciedad que el pelo pueda tener, al aplicarlos con el pelo seco lo que estamos haciendo es quitándole su hidratación. El resultado es inevitablemente un cabello con aspecto y textura reseca y más propenso a quebrarse.

SOLUCIÓN: Antes de aplicar el shampoo, asegurarnos de que todo el pelo esté bien mojado, en lo posible, que “chorree” agua y recién ahí comenzar a lavar. Así el shampoo va a cumplir su función sin generar daño.

 

  • ERROR: Temperatura del agua muy alta.

Pocas cosas deben ser más lindas que una ducha caliente en invierno. O quizás, para algunxs, en cualquier época del año. Sin embargo, nuestro cabello no lo agradece en absoluto. Estando mojado el pelo se vuelve mucho más sensible a cualquier factor externo y el agua caliente puede llegar a quemarlo. Además, el calor genera que los poros y las cutículas se abran y si después vamos a utilizar secador de pelo o planchita, el daño va a ser mucho mayor aún.

SOLUCIÓN: Utilizar agua tibia en el momento del lavado y enjuagado. Antes de salir de la ducha como un último enjuague, usar agua fría. Esto va a hacer que se sellen las cutículas y el aspecto en seco va a ser con mucho más brillo.

 

  • ERROR: Desenredar con cepillo el pelo mojado.

Este error probablemente sea de los que más lastiman el cabello cada vez que lo lavamos. De por sí, dependiendo del cepillo que se use, puede dañarlo también estando seco, muchísimo más ni bien salimos de la ducha y todavía estamos goteando agua. Cada vez que pasamos el cepillo para quitar los nudos estamos estirándolo, quebrándolo y hasta arrancándolo de raíz.

SOLUCIÓN: En este caso hay varias opciones para reparar este error y va a depender del tipo de cabello. Idealmente lo mejor sería no utilizar ni cepillo ni peine nunca (en casos de cabellos con rulos), o solamente si es muy necesario y estrictamente con el pelo seco o mojado pero con acondicionador, para que las cerdas del peine resbalen y no lo lastimen. Pero en muchos casos (pelo muy fino o con mucho volumen y cantidad) es casi imposible dejarlo secar sin desenredarlo. Entonces, lo recomendable es hacerlo antes de ingresar a la ducha y al salir (solamente de ser necesario) sí o sí con un peine de cerdas grandes y separadas.

 

  • ERROR: Mal enjuagado de acondicionador.

Hablando con amigxs y conocidxs me enteré que muchxs (generalmente quienes tienen cabellos con rulos o mucho frizz) suelen no enjuagar el acondicionador o solamente quitar con agua lo más superficial y luego salir de la ducha. Es cierto que los tipos de pelo mencionados anteriormente son mucho más difícil de manejarlos cuando están secos sin que quede como oveja o, directamente, pareciendo el Rey León. Pero dejándonos restos de acondicionador solamente lo estamos haciendo más propenso a grasitud y a que quede ese efecto de pelo mojado y duro al tacto que no es nada agradable.

SOLUCIÓN: Utilizar alguna crema de peinar al salir de la ducha para dar forma y quitar el frizz, hay muchas muy buenas que no se sienten pesadas ni generan grasitud. Un ejemplo es la leche para peinar de L’oreal Elvive en su línea “Reparación total 5”.

 

  • ERROR: Frecuencia de lavado de 24 horas o menos.

“Yo me lo tengo que lavar sí o sí todos los días porque si no se me engrasa”, frase más que escuchada. Lo que quizás no es tan lógico de entender es que a menor tiempo entre lavado y lavado, más se está engrasando el pelo. ¿Por qué?

Por naturaleza, el cuero cabelludo produce aceites que son buenos y necesarios para nutrir el pelo en general. Cuando lo lavamos, además de quitar polvo, tierra y suciedad de la calle y de los lugares que transitamos, estamos quitando también esos aceites. Lavándolo con mucha frecuencia, el cuero cabelludo va a producirlos cada vez más rápido y cuanto menos tiempo le demos entre lavado y lavado, más rápido aún. De ésta forma solamente estamos acelerando un proceso natural (que va a seguir pasando inevitablemente) y el aspecto del cabello va a ser cada vez más graso.

SOLUCIÓN: Quizás sea de las más difíciles de aplicar porque los resultados no son inmediatos, puede llevar unas semanas o capaz uno o dos meses, dependiendo de la frecuencia de lavado y qué tan graso esté el pelo hoy por hoy. La sugerencia es que aprovechemos los días en los que nos quedamos en casa para no lavarnos el pelo. En caso de que sea muy molesta la sensación de grasitud, podemos atarlo con alguna gomita de pelo que sea gruesa (ya que las finitas lo pueden cortar) o con un gancho o broche. También se puede usar algún shampoo en seco en casos muy necesarios. De a poco, al lograr una frecuencia de lavado menor, esos aceites naturales se van a producir con más lentitud también permitiéndonos lavarlo cada 48hs y hasta más tiempo también.

 

Mi nombre es Antonella Adazzi y pueden dejarme tanto en los comentarios de este post como en mis cuentas de Twitter o Instagram (ambos son @AntonellaAdazzi) preguntas o sugerencias para nuevos posteos. Hasta el próximo “De la cabeza” el 1 de enero!

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