Autores InvitadosMariela Gimenez

¿Qué dice tu cuerpo acerca de vos? El lado B de la moda.

¿Te sobran kilos? Se soluciona con esta dieta mágica (3 kilos en 3 días). ¿Te faltan curvas? Nada que no se pueda arreglar con un esteticista. ¿Te aburren tus ojos? ¡Cambiemos de color! ¿Querés verte más joven? Pastillas para no envejecer.

El mercado multiplicado por los medios, pone ante nosotros objetos de deseo: el último celu, la dieta de una famosa, pastillas para recordar, pastillas para olvidar. Estos objetos se nos presentan como si fuesen objetos necesarios. ¿Y qué pasa cuando adquirimos el último SmartUltraProTV que también tiene Android? Sale la versión 2.0 y es el mismo mercado quien lo torna “necesario” y ya nadie puede vivir sin él.

Ahora bien, estas exigencias forman parte de nuestra vida cotidiana a tal punto que afecta nuestros cuerpos. Y cada uno de nosotros debe adaptarse a estos nuevos mandatos (que además cambian a una velocidad frenética). Ser flaca, ser fitness, tener curvas, no tener curvas. ¿Y saben qué? Ahora ¡Hasta las emociones pueden comprarse! Pastillas para la felicidad, para la ansiedad, para la tranquilidad.

Hablemos entonces del lado B de la moda: esa parte que sirve para incentivar el consumismo, cuyos únicos beneficiados son los capitalistas. ¿Y a quienes desfavorece? Principalmente a las mujeres, queriendo seguir las tendencias de todo tipo: incluyendo la forma “socialmente aceptada” de los cuerpos.

Si antes el camino al éxito social era graduarse, casarse, y tener hijos… Ahora pareciera tratarse de parecerse cada vez más a los adolescentes: se busca la juventud eterna, las “no-ataduras” y el carpe diem.

¡A tener cuidado! La idea de este post es abrir preguntas, reflexiones. Estos “objetos deseados” parecieran acarrear una dosis suprema de felicidad. “Cuando esté flaca voy a estar bien” es algo muy recurrente en mi consultorio. ¿Y mientras tanto?, ¿vas a pasarla mal porque la sociedad dice que tu cuerpo no está de moda?, ¿vas a vivir triste hasta que adelgaces? Y todos sabemos que una vez logrado el objetivo (delgadez o lolas nuevas) la satisfacción no permanece. Es efímera y por eso mismo, salimos a buscar nuestro nuevo objeto de deseo.

Y a ustedes ¿Qué les parece?

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