CONTRADICCIONES 2.0: REDES SOCIALES Y PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN

Las tecnologías de la comunicación fueron creadas para solucionar problemas: de distancia, de frecuencia, de tiempos. Hoy en día encuentran su mayor expresión en las redes sociales, extendidas mundialmente. Pero, aquello que fue creado para posibilitar la comunicación, a veces, la limita. La idea de hoy es repensar el uso de dichas herramientas, para evitar excesos y sacarles máximo provecho. Que las tecnologías no nos causen problemas de comunicación, sino que nos sean útiles para mantenernos en contacto.

Acercan y alejan: Podemos mantenernos comunicados con nuestros seres queridos del otro lado del océano o no perder contacto con esos amigos que hicimos viajando. El problema surge cuando, hablando de personas cercanas, la vía de comunicación preferida es la virtual por sobre el vínculo cara a cara.

Crean y sostienen autoestima que no es real: más que nada en población adolescente, observamos que la valoración propia se sostiene mucho en relación a los likes en redes sociales y algunos se desviven por sostener una imagen social que no se corresponde con su personalidad. Muchas veces el valor interior pierde fuerza frente al culto del cuerpo/imagen. El amor propio, sabemos, no se construye detrás de una pantalla.

Ayudan a personas tímidas a que puedan expresarse y comunicarse, al no tener que “poner el cuerpo”. Es un buen recurso mientras sirva como práctica para luego exponerse al escenario real, pero a su vez puede causar aislamiento si sustituye el vínculo presencial.

Informan y desinforman: Las redes sociales son un excelente recurso para estar enterado casi en tiempo real de lo que sucede en el mundo. A su vez, la libre expresión y la cantidad de opiniones (con o sin fundamento) puede tergiversar verdades…. Y ni siquiera hablemos de las fake news…

Olvidamos ser pacientes: este tema es para extenderse mucho. Pero por hoy, sólo lo nombramos. Las redes sociales y la mensajería actual parecen imponer una moda de 24 hs online y respuestas inmediatas. ¿Qué tan urgente es responder un “cómo estás”?,¿por qué nos enojamos si el otro no nos responde “bien” estando en línea?. Estar de viaje y mandar fotos automáticamente a todos los contactos y subirlo a las redes sociales, ¿para qué?¿por qué dejamos de disfrutar esos mates en familias con los relatos del viaje y las fotos y videos del lugar?

Claramente la virtualidad de los vínculos está generando nuevas formas de entender la comunicación. Pero como siempre digo “cualquier cosa (así sea amor) en exceso, hace mal”.

Muchas gracias por leerme, ¡hasta el próximo post!

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