He escuchado y leído por todas partes que el 2016 fue un pésimo año para todos (o para muchos).
Votaciones, políticas, guerras, la muerte de muchos artistas, la realidad de nuestro país y de muchos… bueno, si, tal vez no fue uno de los mejores años.

Pero hoy me siento a escribir yo, a hablarles un poco de lo que este año fue para mí, como ya lo hice en 2014 y 2015 y… este 2016 fue un año increíble.
Ni siquiera voy a usar esa típica frase de “no me puedo quejar” porque no sería honesta: estoy totalmente agradecida con lo que ha sido este año.

Pero para serles sincera, todo empezó de otro modo.
Termine el 2015 y empecé el 2016 triste. Muy triste.
Más triste de lo que me sentí jamás (y si pudiera pedir algo desearía no volver a sentirme así por mucho tiempo).
Y entonces la realidad es que habiendo tocado el fondo no había otro lugar para ir que no fuera hacia arriba.
Y así intenté tomarme las cosas este año.

Al empezar anoté 10 resoluciones. 10 metas. 10 sueños para el 2016.

Viajar mucho, viajar más.
Esa fue la que más cumplí.
En el 2016 me tomé 25 aviones, pisé 4 de los 5 continentes y caminé una cantidad incontable de kilómetros para conocer todo lo que pude.
Viajar es realmente una de las pocas cosas en la vida en las que uno gasta dinero y no se vuelve más pobre.
Viajar siempre nos enriquece el alma, nos abre los ojos, nos ayuda a comprender a los que nos rodean, a entender un poco más el mundo y nos devuelve distintos.
Nos devuelve con los ojos, el corazón, el cerebro y los pies deseando más. Más aviones. Más kilómetros, más ciudades, más puntos turísticos y más lugares desconocidos, más anécdotas, más de todo lo ya vivido.

En marzo de 2016 hice el primer viaje del año y el que de algún modo me ayudó a empezar a cambiar o me dio un último empujón que necesitaba.
Había vuelto del Caribe hacia 3 meses y ya me estaba yendo otra vez, a conocer Londres, a conocer gente, a reencontrarme con una ciudad pero para verla de otro modo.
Ese viaje me hizo una vez más reflexionar acerca de como, y donde quería vivir y en particular haciendo que.

Si hay algo que creo que me enseñó Fidel en 18 meses (y digo me enseñó como si fuese un maestro cuando en realidad somos nosotros mismos los que le atribuimos a las cosas y los acontecimientos el sentido que queremos) es que la vida es demasiado corta. Demasiado, demasiado corta.

Y si bien al principio les decía que el 2016 fue increíble, pase casi la mitad de este año siendo infeliz.
Sintiéndome fuera de lugar en un departamento vacío.
En el lugar que había soñado, por el que había luchado, el que había construido paso a paso y moneda a moneda se convirtió en un espacio gris que lo único que hacía era potenciar mi nostalgia. De lo que había tenido, de lo que ya no tenía.

Un trabajo que se había ido desdibujando.
No por el trabajo, porque era yo la que me iba deshaciendo. La que cada vez encajaba menos, y la que además volví a ahora a la nada cuando volvía cada día a su casa.

Si, el 2016 fue increíble pero no fue perfecto.
Nada en esta vida lo es. Nada es puramente fantástico, ni terriblemente malo.

En algún momento hice el “clic”.
El clic en mi caso fue que mi cabeza se pusiera a tono con lo que mi corazón hace rato quería (y pedía) y no sin muchos contratiempos, muchas malas caras, sin el apoyo de muchas personas y con una sensación agridulce, me fui a Nueva York.

Llegué a JFK con 4 valijas, pero principalmente con mucha ilusión: la ilusión de cumplir un sueño de años, de curarme un poco, de volver a sonreír, de vivir de otro modo, de vivir.

Desde julio todo cambió pero cambió porque yo cambié, porque yo quise que todo cambiara.
Las cosas solas no se le dan a nadie, hay que salir a buscarlas, a pedirlas, a trabajar por ellas.

Con el paso del tiempo y casi sin darme cuenta fui cumpliendo más de mis resoluciones para el 2016, las más pétreas, las más obvias, las que desearía fueran constantes todos los venideros.
Estar bien (ser feliz tal vez, aunque personalmente creo que es eso es una tarea aún más difícil y un lugar al que aún no pude volver), hacer lo que quiero, vivir haciendo lo que disfruto, lo que me gusta. Gustar de los lunes y las mañanas (aunque me siga encantando dormir).

Me debo al 2016 (o mejor dicho a mi misma) la parte de hacer algo nuevo: de crear un producto, un servicio, un algo, de estudiar algo nuevo, de aprender a cantar.
Sospecho que entre tanto nuevo y tanto cambio quise en algún punto buscar algo de estabilidad y puse eso en pausa pero ya quiero apuntar todas esas cosas para el año próximo. O al menos aquellas que quiero de verdad.

Leer a Marie Kondo en el momento exacto en que había perdido algo que no podía recuperarse con nada me hizo dar cuenta (por vez numero mil) lo poco que importan las cosas materiales o los problemas que pueden resolverse con (más o menos) dinero.
Si se arregla con plata y más o menos fácil no es un problema.

Y esa si siento que es una filosofía, un modo de vivir que me quedó dentro.
Junto con aquello de dejar ir aquello que no nos da felicidad, lo que ayuda sin dudas a desprenderse de cosas que uno ya perdió la noción siquiera de porque las tenía.

Sospecho que el blog fue un registro de todo.
De mis días más tristes, de los regulares, de los ordinarios y de los extraordinarios.
Registro de mi cansancio, de mi tedio, de mis ilusiones y de mis miedos.

De todo lo que fui, soy, lo que espero, los lugares que visite, los sueños que cumplí, y mucho, mucho más.

Así que 2017… estoy lista.
Lista para más aventuras, más sueños, más desafíos, más crecimiento, más amor, y más gente linda.

Espero terminen excelente el año y que su 2017 sea todo lo que desean, y a luchar por lo que se propongan!!

Gracias por haber sido parte de mi año.

Los quiero <3

17 comentarios

  1. También oí mucha gente hablar de lo malo que fue este año, y personalmente fue el peor de mi vida sin dudarlo. Cuesta mucho estar bien, de ser feliz ni hablar, falta mucho por sanar aún, pero supongo que el momento del clic llegará.. Sorry por extenderme en el relato sobre mí, pero tu post me llegó un montón, como siempre..
    Tenés que saber que aún si no encontras todo el apoyo que esperas en otro lado, desde acá siempre lo tenés. Es fantástico leerte y ver como vas progresando, avanzando con tantos planes increíbles..
    Te queremos Flor!

    PD: yo voy a canto! ?

    1. Ay linda, que mal leer que no fue un buen año, pero intentemos pensar que el 2017 será mejor!
      Me gusta ser honesta con ustedes, y acercarme un poco más con estos posteos un poco más personales…
      Gracias por tus lindas palabras!
      Besos hermosa!!

  2. Hola Flor!! Ni me quiero imaginar lo duro que habrá sido perder a Fidel, pero definitivamente (supongo yo), te dio el empujón que faltaba para que vayas tras tus sueños. A veces son inexplicables las razones que nos llevan a reaccionar, a darnos cuenta de que no estamos llevando la vida que queremos.
    No es fácil, lo se, pero soy una convencida de que cuando vamos tras nuestros sueños, todo lo demás se empieza a acomodar.
    Sabes que hace tiempo te sigo, te leo, veo tus videos, te comento en insta y hablamos por direct, por twitter y no se por cuanta red social mas! jajaja Te deseo lo mejor para este año! Besote enorme!
    Cele.

    1. Celes, como estas?
      Si, a veces supongo que son los momentos más duros los que más nos hacen replantearnos las cosas.
      Se que estas por todos lados siempre, y te agradezco mil por eso.
      Besos hermosa!!

  3. Feliz 2017 Flor! Tus palabras son inspiradoras! Me siento identificada con muchas cosas. En el 2016 me pasó de llegar al lugar que había deseado.. pero ahora me siento incómoda y extraña!! Ja! Y creo que pasa porque somos personas que avanzan, y avanzar significa cambiar. Y no creo en el cambio del calendario pero todos con esa energía de reflexión me hace pensar y ver donde estoy parada.
    “La magia del orden” fue un antes y un después para mi! Leí el libro en 1 día y medio. Pero el proceso se me hizo un poco largo! Bua! Lo leí en septiembre de 2015. Uf!! Me pasó algo muy loco que desde que leí el libro cambió mi manera de consumir. Y ya no guardo cosas por guardar. Pero de ese punto para atrás mi pasado acumulador está (casi) intacto!!! Imaginate que es una de mis resoluciones para el 2017.
    Te mando un beso grande! Gra.-

    1. Gracias linda!
      Como decis, todos vamos cambiando todo el tiempo.
      A veces el cierre del año nos hace replantearnos todo!
      Y si, ese libro fue increible, pero creo que tambien depende de en que momento te llega!
      Besos linda!

  4. Me encanto este post y te super felicito por la decision que tomaste!! Ojala tuviera la fuerza y el coraje para dejar todo lo seguro, como hiciste vos!! Porque por mas malo q haya sido el año, en mi caso, tengo q agradecer tener un buen trabajo, un techo propio, salud, familia, amor….y aun asi me identifico tanto con lo que decis…”sintiendome fuera de lugar en un departamento vacio….un trabajo que se habia ido desdibujando…” Es tal cual lo que siento desde hace ya unos años!! No encajar…Asi que voy a anotar las 10 resoluciones, metas por mas chiquitas que sean para empezar a generar ese cambio que tanto quiero pero que aun no llega…porque aun no hice el clic…!! Gracias Flor por haber compartido esto con nosotras!! Sos una genia!! beso grande y que el 2017 sea aun mejor!!!!
    PD: Ahora quiero conocer Japon!! jaja!!

    1. Gracias Lau!!
      Es dificil hacerlo, te lo aseguro, pero tambien es importante agradecer las cosas “simples” que a veces damos por sentadas, tal como vos decis!!
      Y ojala puedas cambiar lo que quieras cambiar.
      Y viaja a Japon, si!!!
      Besos linda!

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