¿Sos una persona tóxica? Descubrilo hoy mismo.

Aunque no tengamos el concepto del todo definido, siempre es fácil reconocer personas tóxicas en el ambiente: irradian mala energía, nos cansan después de un rato de compartir momentos o espacios.

Pero ¿qué pasa si la persona tóxica sos vos? ¿cómo reconocerlo?

Hoy voy a comentar algunos rasgos típicos por los que podrías preguntarte si estás dudando de tu nivel de “toxicidad” en las relaciones. Porque si bien no es fácil cambiar rasgos de la personalidad, siempre se puede aprender a controlar aquello que no es productivo y “cae mal”.

  • ¿Estás siempre en el papel de víctima? Si creés que cualquier otra persona o situación es culpable de tu malestar, es un primer indicio. Esta actitud no te permite responsabilizarte por aquello que te pasa. Incluso si alguien “se pasa de la raya” con vos, es tu responsabilidad ponerle un límite.
  • ¿Tomás las opiniones de los demás como si fuesen una agresión? A veces las críticas de las personas de tu entorno buscan ayudarte a mejorar como persona. Pero a algunos puede costarnos más reconocer errores y automáticamente nos ponemos a la defensiva ante cualquier “detalle” que hiera el autoestima.
  • ¿Vivís quejándote? Del trabajo, del tiempo, del tránsito y de todo. Mantenerse en la queja es irradiar constantemente energía negativa sin hacer algo productivo para cambiar algo que molesta.
  • ¿Solés hacer críticas destructivas a los demás? Hay personas que no critican para ayudar a mejorar al otro, sino para herirlos y, de alguna manera, sentirse superiores. Los haters (pregúntenle a Flor!) están por todos lados.
  • ¿Te prendés al “chusmerío”? Estar pendiente de todo lo que pasa en la vida de los demás cual novela mexicana, hace que focalices toda la energía en otras vidas y no en la tuya propia. ¡Sos tu prioridad! Preocupate por vos.

 

Si respondiste positivamente a muchas de estas cuestiones, ¡te felicito! El primer gran paso para un cambio es reconocer los errores. Si lo considerás necesario o se trata de un rasgo de tu personalidad “desde siempre”, te sugiero que busques el acompañamiento de algún profesional.

Espero que este artículo haya sido de ayuda. ¡Nos leemos el próximo mes!

Mariela Giménez

 Prof. Lic. en Psicología

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