Como mejorar tu vida | How to improve your life

English translation below – Scroll down to read!

¿Cómo mejorar tu vida? Sí, sé que el título de este post suena, como mínimo, pretencioso, pero no se me ocurrió nada mejor que esa frase para resumir todos los cambios que estuve introduciendo en mi vida en los últimos meses. Y sinceramente creo que todos estos cambios, en última instancia, hacen que mi vida sea un poco mejor, y van a hacer que siga mejorando a medida que pase el tiempo y que siga trabajando en esos y más hábitos.

Ahora quizás la pregunta es “¿de qué estás hablando?” o tal vez “Yo también quiero mejorar mi vida, ¿cómo hago?” y lo bueno es que de eso se trata este post y muchos más que se vienen a continuación, porque me pareció que hacer una serie de todo esto era lo mejor.

El cambio para mi empezó con la pandemia, y con el mandato impuesto en todos de tener que quedarnos en nuestras casas.

Como quizás le sucedió también a muchas otras personas, eso significó viajes cancelados, cambios en nuestros trabajos, en nuestras rutinas diarias… pero en definitiva más tiempo con nosotros: con nuestro cerebro, nuestras ideas, nuestras pasiones, nuestros miedos, nuestras frustraciones.

A veces mantenernos ocupados es lo que ayuda a mantener todos esos pensamientos “en regla” y escondidos o tapados por todas nuestras obligaciones, proyectos, viajes. El “ahora” suele tapar todos los “que hubiera pasado si”, los “y si mejor hago otra cosa…” y los “en realidad me gustaría…”.

No hay tiempo, y todos esos pensamientos quedan relegados, y seguimos viviendo como en piloto automático.

Sin embargo, un día “llegó” una pandemia que lo cambió todo.

En mi caso (y ahora me voy a poner muy yo, yo, yo, pero la idea es justamente contarles mi experiencia), todo mi trabajo bajó muchísimos cambios y revoluciones de marzo a la fecha.

En medio de una crisis de salud, económica, mundial… la moda y el marketing pasaron a un segundo plano, y con muchísima razón. Los verdaderos problemas a resolver siempre fueron otros, pero todo esto lo puso aún más en perspectiva.

Fue así que después de sentir que no había parado durante todo el 2019 y los primeros meses de 2020, de repente me encontré con mucho más tiempo libre: ya no me llegaban tantos mails como antes, ya no había tantas campañas en la que trabajar, las marcas suspendían sus lanzamientos de productos… todo se puso en pausa.

Y eso me dejó inevitablemente con más tiempo para mí misma. Todo ese tiempo “extra” que deseaba tener hace meses, hace años, se estaba haciendo realidad, tal vez de la forma más extraña y preocupante posible… pero no dejaba de ser eso que quería: tiempo.

Así que entonces con todo ese tiempo “extra” en mis manos, decidí hacer lo mismo que muchas otras personas a lo largo del mundo: usarlo de la mejor manera posible.

Para mi se trató de objetivos personales que había postergado siempre, pero también de cosas super básicas a las que no les había prestado atención.

Por ejemplo, a principios de 2018, 2019 y 2020, escribía que quería leer más, que quería dedicarle más tiempo a mi salud mental, que quería mejorar mi estado físico, mejorar mi alimentación y… la verdad es que no hacía demasiado para cambiar mi realidad. Pero si seguía trabajando y viajando muchísimo, que eran otros de mis objetivos, ok, porque ¿todo no se puede, no?

Así que cuando los viajes y el trabajo entraron en una “meseta” a mediados de marzo de este año, decidí que era mi oportunidad para cambiar, mejorar y empezar todo lo que siempre postergaba, todo lo que siempre quedaba en un segundo, tercer o cuarto plano.

Sin embargo no fue tan fácil hacerlo como si fue decirlo. Abril fue un mes de tratar de entender y adaptarme a todo lo que estaba pasando, mayo fue el mes de celebrar los 10 años del blog (y justamente por esto no parar en 31 días) y cuando llegó junio y empezamos a darnos cuenta que esta “nueva realidad” había llegado para quedarse… decidí que era el “momento” de cambiar.

Casi sin planearlo demasiado, entre fines de mayo y principios de junio me di cuenta que había ciertas cosas que quería priorizar y hacer parte de mi día a día, que quería convertir en rutina y que quería que eventualmente se incorporaran a mi vida por completo.

Una de esas cosas fue aprender alemán. Era algo que había empezado tímidamente en mayo de 2019, cuando empezamos a evaluar la posibilidad de mudarnos, algo en lo que me “sumergí” por completo en octubre de ese año, para abandonar, también por completo, en diciembre, cuando empezó una “maratón” de viajes.

Pero ahora no tenía excusas, así que alemán fue a parar a la lista de cosas que quería hacer (y qué puedo reportar sigo haciendo a diario después de casi 4 meses, sino este post no se hubiera llamado “cómo mejorar tu vida” sino “cómo casi mejorar tu vida… pero no”)

Además en junio decidí empezar a hacer ejercicio 3 veces por semana (en particular, correr), mejorar mi alimentación (al menos ser más consciente respecto de lo que comía y cómo y cuándo) y en algún punto entre el alemán y el ejercicio llegó también algo que postergaba año a año: leer, leer más, mucho más.

En febrero de este año me había subido a un avión rumbo a Nueva York, a Canadá, a la Semana de la Moda en Nueva York con el Kindle y una copia de “Where the Crawdads Sing” descargada ahí y creo que le debo a ese libro todo lo que vino después. No sólo es uno de los mejores libros que leí este año, sino que me hizo recordar todo eso que tanto amo de la lectura desde que soy chica: la posibilidad de viajar a otro universo, a otro momento, a otro lugar. Y una vez que volví a eso, la verdad es que no quería perderlo otra vez.

En los últimos 3 meses esas 4 cosas se convirtieron muy de a poco en parte de mi día, de mis semanas y quizás puedo aventurar, en parte de mi vida para siempre, pero además me ayudaron a organizarme mejor, a hacer tiempo para esas cosas, porque si no… pues no suceden, claramente.

Las historias más “largas” de: cómo es que estoy aprendiendo un nuevo idioma (que es mucho más difícil de lo que me imaginaba… el idioma y el aprender ja), cómo hice para llegar a correr 30 minutos por día 3 veces a la semana, leer 20 libros en los 8 meses que van del año y comer espinaca después de años de odiar consumir vegetales, serán parte de los próximos posts, que cómo les conté antes, van a formar una suerte de “serie” con este, el puntapié inicial del cambio (o más bien de contarles el cambio).

Pero si hay algo que sí quiero contarles ahora es que creo que son 3 las claves de poder empezar un cambio y mantenerlo en el tiempo:

  • En primer lugar, el querer hacerlo por los “motivos correctos”. Cuando somos adultos empezamos a ser responsables respecto de lo que hacemos (y lo que no) y ya nadie nos dice que tenemos que estudiar, o hacer la tarea, o lo que sea… es más difícil ponerse metas y cumplirlas, porque depende 100% de nosotros.

Sin embargo, todo lo que cambie de mi vida fue porque quería cambiarlo YO. Yo quería poder correr, quería leer más, quería ser capaz de entender y hablar alemán.

Así que es cuestión de pensar que es lo que VOS querés hacer. No lo que otras personas sugieren que tal vez deberías hacer con tu vida o tu tiempo, sino lo que a vos te motiva y te lleva a moverte. Si realmente lo querés vas a poder hacerte el tiempo de llevarlo adelante y “forzarte”a vos mismo incluso cuando no tengas tantas ganas.

  • En segundo lugar, encontrar el momento en el día para incorporar la actividad en tu rutina.

Puede ser apenas te levantes, justo antes de irte a dormir, mientras almorzas, todos los días a una hora determinada… depende de vos, tus horarios, tus rutinas y lo que sea que estés planeando. Pero que tenga un día y un horario en la semana ayuda muchísimo a la hora de incorporar una nueva actividad a tu rutina y que se convierta en un hábito.

  • Y en tercer lugar, repetir, repetir y repetir.

La psicología dice que lleva entre 18 y 254 días para que una acción se convierta en rutina, pero en promedio son 66 los días hasta que algo se nos vuelva automático, así que la clave es hacer, y hacer y hacer y hacer (y hacer).

Se que esto no suena fácil o quiźas tampoco divertido… pero honestamente poder incorporar estas 4 cosas que quería hacer hace mucho a mi día a día, al menos a mi me pone muy contenta y al punto de estar hoy escribiendo contándoles cómo es que mejore mi vida, lo cual creo que no es poco.

Se que hay muchas cosas sucediendo en el mundo hoy y que a veces los desafíos diarios parecen demasiado grandes, pero si podemos de algún modo modificar y mejorar nuestro día a día y lo que hacemos con el tiempo que tenemos… ¿no estamos de algún modo cambiando nuestras vidas? ¿No estamos viviendo mejores vidas, o vidas que nos gustan más?

Espero les haya gustado este primer post y estén ansiosos por todos los que se vienen.

¡Besos! Flor.


Este look lo use en el día 2 de la Semana de la Moda en Nueva York en febrero de 2020.

Detalles del look: Vestido, tapado y botas, Asos (regalos de la marca) – Vincha, Skinny Dip (regalo de la marca) – Cartera, 3.1 Phillip Lim


How to improve your life? Yes, I know the title of this post sounds pretentious to say the least, but I couldn’t think of anything better than that phrase to sum up all the changes I’ve been making in my life in recent months.

And I honestly believe that all of these changes ultimately make my life a little bit better, and they’re going to keep on improving it as time goes on and I keep working on those and more habits.

Now perhaps the question is “what are you talking about?” or maybe “I also want to improve my life, how do I do that?” and the good thing is that this is what this post is about (and many more that will follow), because it seemed to me that doing a series of posts of all this was the best.

The change for me began with the pandemic, and with the mandate imposed on everyone of having to stay in our homes.

As perhaps it happened to many other people, that meant canceled trips, changes in our jobs, in our daily routines… but ultimately more time with us: with our brain, our ideas, our passions, our fears, our frustrations.

Sometimes staying busy is what helps keep all those thoughts “in order” and hidden or covered by all our obligations, projects, trips. The “now” usually covers all the “what would have happened if”, the “and if I better do something else …” and the “I really would like …”.
There is no time, and all those thoughts are relegated, and we continue to live as on automatic pilot.

However, one day a pandemic “arrived” that changed everything.

In my case (and now I’m going to get very me, me, me, but the idea is precisely to tell you about my experience), all my work underwent a lot of changes and revolutions from March to date.

In the midst of a health, economic, global crisis … fashion and marketing took a backseat, and with great reason. The real problems to be solved were always others, but all of this put it even more in perspective.

It was thus that after feeling that I had not stopped throughout 2019 and the first months of 2020, I suddenly found myself with much more free time: I no longer received as many emails as before, there were no longer so many campaigns to work on, brands suspended their product launches… everything was put on hold.

And that inevitably left me with more time to myself. All that “extra” time that I wanted to have months ago, years ago, was coming true, perhaps in the strangest and most worrying way possible … but it was still what I wanted: time.

So then with all that “extra” time on my hands, I decided to do the same as many other people throughout the world: use it in the best possible way.
For me it was about personal goals that I had always put off, but also about super basic things that I had not paid attention to.

For example, at the beginning of 2018, 2019 and 2020, I wrote that I wanted to read more, that I wanted to dedicate more time to my mental health, that I wanted to improve my physical condition, improve my diet and … the truth is that I did not do much to change my reality. But if I kept working and traveling a lot, which were other of my goals, because everything can’t be done, right?

So when travel and work both hit a “plateau” in mid-March of this year, I decided it was my chance to change, improve, and start everything that I always put off, everything that was always left in a second, third or second. fourth plane.

However, it was not as easy to do it as it was to say it. April was a month of trying to understand and adapt to everything that was happening, May was the month of celebrating 10 years of the blog (and precisely because of this, not stopping in 31 days) and when June arrived and we began to realize that this “New reality” was here to stay … I decided it was the “time” to change.

Almost without planning too much, between the end of May and the beginning of June I realized that there were certain things that I wanted to prioritize and make part of my day to day, that I wanted to make a routine and that I wanted to eventually become fully incorporated into my life.
One of those things was learning German. It was something that had started timidly in May 2019, when we began to evaluate the possibility of moving, something in which I completely “immersed myself” in October of that year, to abandon, also completely, in December, when a “marathon” of travel happened.

But now I had no excuses, so learning German went to the list of things I wanted to do (and I can report that I am still doing this daily after almost 4 months, otherwise this post would not have been called “how to improve your life” but ” how to almost improve your life … but no “)
Also in June I decided to start exercising 3 times a week (in particular, running), improve my diet (at least be more aware of what I was eating and how and when) and somewhere between German and exercise it also came something that I had been putting off from year to year: reading more.

In February of this year I had gotten on a plane to New York, Canada, New York Fashion Week with my Kindle and a copy of “Where the Crawdads Sing” downloaded there and I think I owe it to that I book everything that came after. Not only is it one of the best books I read this year, but it reminded me of all that I have loved so much about reading since I was a girl: the possibility of traveling to another universe, to another time, to another place. And once I got back to that, I really didn’t want to lose it again.

In the last 3 months those 4 things became very little by little part of my day, of my weeks and maybe I can venture, part of my life forever, but they also helped me to organize myself better, to make time for those things , because if not … then they do not happen, clearly.

The “longer” stories of: how am I learning a new language (which is much more difficult than I imagined … the language and the learning ha), how I managed to run 30 minutes a day 3 times a day week, read 20 books in the 8 months of the year and eat spinach after years of hating consuming vegetables, will be part of the next posts, which as I told you before, will form a kind of “series” with this post.

But if there is something that I do want to tell you now, it is that I think there are 3 keys to being able to start a change and maintain it over time:

First, wanting to do it for the “right reasons.”

When we are adults and we begin to be responsible for what we do (and what we don’t) and no one tells us that we have to study, or do homework, or whatever … it is more difficult to set goals and meet them, because it depends 100% of us.

However, everything that changed in my life was because I wanted to change it. I wanted to be able to run, I wanted to read more, I wanted to be able to understand and speak German.

So it’s a matter of thinking about what YOU want to do. Not what other people suggest that maybe you should do with your life or your time, but what motivates you and drives you to move. If you really want it, you will be able to make the time to take it forward and “force” yourself even when you don’t feel like it.

– Second, find the time in the day to incorporate activity into your routine.

It can be as soon as you get up, just before going to sleep, while you have lunch, every day at a certain time … it depends on you, your schedules, your routines and whatever you are planning. But having a day and a schedule in the week helps a lot when it comes to incorporating a new activity into your routine and making it a habit.

And thirdly, repeat, repeat and repeat.

Psychology says that it takes between 18 and 254 days for an action to become routine, but on average it is 66 days until something becomes automatic, so the key is to do, and do and do and do (and do). ).

I know this doesn’t sound easy or maybe not even fun … but honestly, being able to incorporate these 4 things that I wanted to do a long time ago in my day to day life, at least it makes me very happy and to the point of writing today telling you how I improve my life, which I think is not little.

I know that there are many things happening in the world today and that sometimes the daily challenges seem too great, but if we can in some way modify and improve our day to day and what we do with the time we have … aren’t we in some way changing our lives? Aren’t we living better lives, or lives that we like better?

I hope you liked this first post and are looking forward to the ones that are coming.

xx, Flor.


I wore this look on Day 2 of New York Fashion Week in February 2020.

Look details: Dress, coat and boots, Asos (PR gift) – Headband, Skinny Dip (PR gift) – bag, 3.1 Phillip Lim

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